Dice Alain Finkielkraut en su libro "La identidad desolada", que en Francia, desde el laicismo, hasta el catolicismo o el protestantismo, todos cedieron ante la presión musulmana renunciando al intento de evitar signos externos de religiosidad en los colegios.
No es ese solo el problema de Francia; es un problema que en nuestra sociedad ha ocasionado el relativismo moral; la duda de lo que es bueno o malo, de lo que es libertad u opresión. Es la aceptación del empuje de una cultura, como la musulmana, que carece de esas dudas de bienpensante y considera que la cultura occidental, de origen cristiano, y antes grecorromano y después judía, es pura decadencia. Es olvidar el simple hecho de que la cultura occidental ha venido a desembocar en la renuncia acomplejada de sus raíces, que ha sido siempre la lucha por la libertad individual, la garantía de los Derechos Humanos y el florecimiento del pensamiento social liberal; fruto de la Ilustración y de las revoluciones liberales u obreras.
Tal vez sirva para explicar el motivo de todo, la afirmación de Lewis, que en su libro "Crisis of islam", asegura que en 20 años o menos, se traducen al español tantos libros como se han traducido al árabe en un milenio.
Nuestro relativismo hace que dudemos de ciertos principios que debieran ser dogmas irrenunciables, haciendo frente a quien hiciera falta para defender esa herencia occidental que arranca del judeocristianismo, el helnismo, el romanismo y la ilustración. Como la libertad de expresión que, florece, naturalmente, con la comunicación, la apertura cultural, la impresión de libros o el intercambio de ideas.
Se habla mucho ahora del "Charlie Hebdo", pero mucha gente no sabe que en otro incidente de este periódico de impresentables contra los musulmanes, el presidente de la República Francesa, Jacques Chirac, animó a la Gran Mezquita de París y a la unión francesa de organizaciones islámicas, a demandar al semanario satírico, ofreciendo, incluso, los servicios de su abogado personal para ejercer acciones contra el semanario satírico. Acciones legales....
No se recuerdan los mismos miramientos en casos similares de ofensas al cristianismo, frecuentísimas, incluso en nuestro país, donde algún intelectual artístico de postín coció en una olla un crucifijo, como parte de su espectáculo.
Atacamos nuestras raíces y tememos enfrentarnos a lo que en la mentalidad de un europeo ilustrado es la propia barbarie, aceptando que una parte muy importante de la población viva bajo ese yugo, y muy especialmente, las mujeres. Y el problema es la torpeza de los políticos occidentales al identificar al aliado musulmán en el que apoyar la apertura y el acercamiento de la fe a la razón, lo que, por cierto, no es nada fácil de dilucidar.
En el anterior caso de las caricaturas del Profeta en Dinamarca, era vergonzoso ver a Javier Solana, como representante de la UE, acudir de capital en capital, por los países árabes, pidiendo excusas por las ofensas sufridas por los musulmanes con motivo de las caricaturas (la caricatura, pues fue una a la que se añadieron otras para echar más leña al fuego, por parte de los presuntos "ofendidos"). Nos olvidamos de este incidente.
Era triste ver la postura del super Carrefour, en aquella época, asegurando en su publicidad que ellos no vendían productos daneses. Tampoco recordamos esto.
Y olvidamos a los nuestros. Hoy, casi nadie ha recordado a las víctimas del Yihad que se convirtieron en mártires sin voluntad de serlo. Todo el mundo recuerda la vergonzosa división interna del país con los cuerpos aún por recoger, la inculpación del Gobierno por parte de la oposición y la vinculación del hecho a la Guerra de Iraq.
Y es vergonzoso recordar como con motivo de los atentados, muy parecidos a los del 11-M, del 7-J de Londres, Gobierno y Oposición hicieron piña para afrontar lo que era un ataque al núcleo de la convivencia democrática.
Mi amigo Albiñana., con su natural inteligencia, me explicaba ayer que el origen de todo es no solo la cultura ajena a las raíces europeas de los yijadistas, sino que a eso hay que añadir el asunto del petróleo. Y lleva razón. Estima Weigel que desde la II Guerra Mundial, occidente ha invertido en oriente medio dos billones de dólares, de los que, entre 70.000 y 100.000 millones han sido invertidos por Arabia Saudí en extender el wahabismo.
No hay mayor ciego que el que no quiere ver. Ni mayor torpe que el que no quiere recordar.
miércoles, 11 de marzo de 2015
sábado, 7 de marzo de 2015
YIHAD
Recientemente asistí a una jornada universitaria relativa a la Yihad. Llegué a la conclusión de que ni siquiera en el entorno universitario, en el que dictaron sus ponencias profesores de distintas facultades, se entiende bien el fenómeno extraordinariamente complejo de la Yihad.
Al poco tiempo de los atentados del Charlie Hebdo, apareció una novela del famoso y controvertido escritor Michel Houellebecq, titulada "Soumission" (Ed. Flammarion), en la que analiza el posible gobierno de un país como Francia por parte de un musulmán. Islam significa sumisión. Lectura muy recomendable. Este libro tiene el mismo título que el corto que provocó el asesinato del cineasta holandés Theo van Gogh, mediante tiroteo y degüello.
Y poco tiempo después , en un congreso celebrado en Dinamarca sobre el derecho a la libertad de expresión y a la blasfemia, se produjo otro atentado similar al del semanario francés.
La respuesta de un catedrático a este tipo de conductas reactivas mediante el uso de armas con motivo de este tipo de conferencias fue tan claro como simple; el código penal. Esto es no entender nada. Si admitimos la multiculturalidad, antes o después tendremos que definir los límites, porque una blasfemia para un musulmán partidario rigorista de la sharía tiene como respuesta la pena de muerte, pues lo que nosotros denominamos atentado a los sentimientos religiosos, como un delito leve, para ellos, si los sentimientos religiosos son los suyos, la calificación es bien distinta.
Se han reportado tiroteos de milicianos del Estado Islámico a menores por pronunciar palabras malsonantes, mientras los ideólogos debaten sobre si es lícito que las mujeres lleven sujetador o tomarlas como botín de guerra, como ya hace Boko Haram.
Y se habló en esta jornada universitaria del Estado Islámico, como un fenómeno militar, religioso o económico, pero creo que sin entender que la guerra santa puede existir allá donde haya un musulmán rigorista (definir el Yihad llevaría muchas entradas a este blog).
Sobre el Estado Islámico ( Al daula al islamía fii al Iraq ua Shaam- conocido con la sigla árabe DA'ESH) se escribe mucho, pero no es sencillamente la consecuencia de una Yihad que se ha concretado en el dominio de un territorio, como dicen ellos, porque Dios así lo quiere.
Primeramente el DA'ESH no era más que Al Qaida para Iraq, antes dirigido por Al Tsarqaui y ahora por Al Bagdadi, pero en un Iraq de posguerra, en el que los americanos desmontaron el ejército vencido y la policía, creando un ejército en el que por dos millones de dólares puedes ser General de División y tener la prerrogativa de practicar exacciones ilegales a cualquiera que esté en tu zona de control militar, o recibir la mitad de la paga de dos tercios de la tropa para quedarse cada soldado de vacaciones. Ese ejército lo derrotó fácilmente el DAÈSH porque los primeros en desertar fueron los generales. Antes, muchos de los miembros de las fuerzas armadas se pasaron a la insurgencia o, directamente, al bandidaje, del tipo del practicado por el propio DA'ESH, cobrando el impuesto revolucionario/islámico a los habitantes de las zonas conquistadas o simplemente bajo su influencia.
A continuación conviene considerar que en el Iraq de posguerra, la mayoría de la población sunita fue administrada por un gobierno como el de Al Maliki, con el único sustento popular de las milicias chiíes.
Después no conviene perder de vista que, por tanto, DA'ESH y sus grupos aliados son una reacción sunita contra los chiíes, a los que masacran para luego publicar estas masacres con el fin de generar terror, con montajes cinematográficos cada vez de mayor perfección técnica. Recordar aquí que este movimiento estuvo financiado de forma clara por Arabia Saudí y por los emiratos, concretamente Qatar y Kuwait.
Añadamos que un sostén importantísimo de este yihadismo suní proviene de Pakistan, que, como Arabia, es aliado de muy especial trato de los Estados Unidos, así como Turquía, país presuntamente cercano a occidente que permite el paso de combatientes a través de su territorio.
Al avispero iraquí se une la guerra civil siria.
Siria es un país dirigido por un dictador, que tenía su apoyo en un partido laico como sucedía en el Iraq de Saddam Husein. Siria entró en crisis por tremendas sequías, carestía de productos básicos inalcanzables para la población humilde mientras algunos se enriquecían cada vez más; un país en el que un oficial de la "mujabarat", el servicio de inteligencia o policía secreta, vivía pasando hambre. Sucedió que encandilados por los medios de comunicación, apostaron todos por una nueva primavera árabe en ese país, en el que había que apoyar a la insurgencia porque el dictador habría usado gases tóxicos contra la población civil, lo cual la propia ONU ha declarado que no se pudo probar.
La prensa y las redes daban por caído el régimen de Assad, pero, frente a lo sucedido en Libia, donde los americanos, franceses e ingleses bombardearon para apoyar a la insurgencia con el resultado de todos conocido, la semana pasada decapitaron a decenas de cristianos y lo filmaron para difundirlo, Assad tiene apoyo del partido Chíi Hizbollah, contrario al DA'ESH sunita, así como el apoyo de Rusia y China, principales clientes del régimen sirio y de Irán, que planea un gaseoducto que pasaría por la zona.
¿Entonces, cómo es que el DA'ESH tiene armas y fuerzas para sus campañas militares? Pues porque se hizo con las que abandonaron los desertores del ejército de Iraq y las suministradas a la resistencia anti Assad, de muy alta tecnología, que han acabado en manos de los yihadistas a los que se han pasado en masa los opositores de Assad. Armas suministradas fundamentalmente por USA, como décadas atrás hizo en Afganistán y acabaron armando a los taliban, que, por cierto, están muy lejos de ser vencidos.
Y mucha publicidad en las redes, en las que se publican a veces videos fuera de contexto y como el resultado de exitosas campañas bélicas.
Las autoridades saudíes declararon mediante varias fetuas que era ilícito autoinmolarse o combatir en territorio extranjero, unos cuantos años después del 11-S que tan cercano estaba en lo sucedido a lo proclamado desde las mezquitas saudíes. Corregir ahora es otro dislate, ya que el wahabismo saudí admite que solo hay un territorio musulmán habitado por los fieles (umma) y ese territorio no entiende de fronteras (Dar al Islam). La presión de USA y el miedo a los yihadistas retornados ha hecho que el régimen saudí, responsable directo de la financiación de escuelas wahabistas y movimientos yihadistas, haya intentado corregir, tras constatar que es posible que haya caído en su propia trampa.
Iraq y Siria serán el origen de actos yihadistas en occidente, unos protagonizados por combatientes retornados de una guerra en la que no se aplican las leyes que humanizan estos conflictos y, por tanto, carecen de escrúpulos a la hora de ejecutar acciones de lesa humanidad, otros por aplicación de la teoría de la Yihad Global, obra del nacionalizado español Mostafá Setmarian Nasar, implicado en nuestro 11-M, teórico de la acción en células e incluso de la yihad sin líderes; acciones de provocación solo mediante mensajes que algún radical devoto puede captar en los medios o en la red antes de pasar al atentado (los denominados "lobos solitarios", calificación que daría para hablar mucho).
La teoría de este autor, muy influyente entre los musulmanes rigoristas, queda explicada en su libro, escrito en árabe, titulado "Llamada a la resistencia islámica global" obra que en su planteamiento de base no es nada nueva; ya se aprecian razonamientos que vienen de Sayyid Qutb, mentor de los Hermanos Musulmanes como fuente del islamismo integrista. (Qutb fue ahorcado por el Gobierno de Nasser).
Setmarian Nasar explica que los musulmanes viven en estado de postración por culpa de sus gobernantes corruptos, apoyados por los occidentales que ocupan territorios musulmanes y se apropian de la riqueza de los mismos. Estos musulmanes emigran por la pobreza de sus países provocada por occidente, donde se les margina y no se les deja practicar su religión. Este es el elemento nuclear del pensamiento islamista; convencerse de que los demás son culpables, inferiores moralmente y que tienen el derecho al desprecio o a la acción que ellos llaman de resistencia, útil para justificarlo todo y el origen de todo fue la pérdida de un estado islámico fiel y armonioso que seguía las reglas de los antepasados (salaf) defendida por Ibn Taimiía, pensador del siglo XIII, para quien la ruina sucesiva del califato "platónico" ocurrió al alejarse la comunidad y sus príncipes del camino recto (sh'aria). Este sentimiento, no muy racional pero muy firmemente aceptado por la población, se basa en la posibilidad de que una particular opinión pública como la musulmana pueda acceder a la información de cadenas como Al Yazira o Al Arabiía, tanto como a las cadenas vía satélite occidentales. Ven la riqueza, el liberalismo moral y sexual (Qutb volvió trastornado tras su viaje a USA a principios del pasado siglo, por una pretendida laxitud en las costumbres, al acercársele una mujer desconocida para intentar entablar una relación), la desigualdad entre los ricos y pobres de sus países y las virtudes, ciertas, de sus líderes religiosos, cuales son la ejemplaridad en el cumplimiento de la norma religiosa, la vida irreprochable y humilde entre sus correligionarios que los aceptan como modelos de honradez, ayuda al necesitado, cultura y fe; conceptos que no somos capaces de entender en las sociedades laicas occidentales.
Toda esta mentalidad no tiene solo su origen en tiempos muy remotos. sino que ha sido retomada en sucesivas ocasiones, como hizo el seguidor de Qutb, Sukri Mustafa, fundador de la Yama’at al-Muslimin (Sociedad de Musulmanes) conocida por su principal aportación teológico-política; "Excomunicón y expulsión" (Takfir ual-Hijra, antecedente inmediato de Al Qaeda), según la cual, los gobernantes que se alejaran del Corán eran objeto de expulsión de la sociedad de fieles (umma) y, por tanto, objeto lícito de la lucha contra ellos en el ejercicio de la Yihad, durante la cual los muyahidin pueden no observar las reglas coránicas para ser más eficades en la acción, contra sus gobiernos, contra occidente o contra otras corrientes musulmanas declaradas heréticas (tomar alcohol, comer cerdo, vestirse a lo occidental, etc.)
Este es el elemento diferenciador respecto de otros países con iguales problemas sociales y económicos que no han generado un conflicto religioso general, por ejemplo la India; en el ideario musulmán se establece que la actual postración de los países islámicos es culpa de occidente, una sociedad de vergonzosa decadencia moral y, por tanto, pese a la superioridad ética de los musulmanes, la culpa la comparten los occidentales con aquéllos que se han alejado del Corán, literalmente escrito por Dios y, por tanto, infalible. En este pensamiento teocentrista es muy dificil encontrar puntos de contacto con un occidente liberal, nacido de la Ilustración, y de raíces cristianas.
Lo novedoso del libro de M. Setmarian Nasar no es, pues, el planteamiento inicial, sino la táctica y la estrategia de lucha como forma de Yihad Global, en ese proceso de desconcentración y casi disolución organizativa, que no operativa, del terrorismo yihadista, pues cada adepto puede realizar su aportación a la guerra santa, con donaciones, entrega de armas convencionales (o biológicas o nucleares), recurriendo al simple uso de armas blancas o incluso atropellando peatones, siempre que sea con publicidad, para que pueda difundirse el hecho por las redes sociales con el fin de retroalimentar la acción de estas minorías extraordinariamente agresivas que cuentan con importantes apoyos y variadísimas posibilidades de atacar colectivos totalmente indefensos.
Es cuestión de probar y copiar; ya frustrada la "operación bojinka", se concretó en los atentados del 11-S, Los atentados del 11-M fueron copiados por los de Londres y los de los "lobos solitarios" se parecen unos a otros demasiado; distintos servicios de inteligencia descubrieron planes de fumigación con esporas de ántrax, impactos planificados de aeronaves contra centrales nucleares o envenenamiento de los depósitos de agua potable. Como son objetivos más fáciles las sinagogas o los templos cristianos, a cuyos fieles se puede atacar incluso con arma blanca, tanto como las autoridades o los policías por representar dicha autoridad. Hasta las escuelas infantiles han sido objeto de acciones yihadistas.
Michael Nazir-Ali, obispo cristiano pakistaní, en su libro "Triple jeopardy for west" (Editorial Bloomsbury) , tras un brillantísimo análisis del Islam, mantiene que nuestros riesgos son más genéricos pero muy precisos: el laicismo agresivo, el islamismo radical y el multiculturalismo.
Al poco tiempo de los atentados del Charlie Hebdo, apareció una novela del famoso y controvertido escritor Michel Houellebecq, titulada "Soumission" (Ed. Flammarion), en la que analiza el posible gobierno de un país como Francia por parte de un musulmán. Islam significa sumisión. Lectura muy recomendable. Este libro tiene el mismo título que el corto que provocó el asesinato del cineasta holandés Theo van Gogh, mediante tiroteo y degüello.
Y poco tiempo después , en un congreso celebrado en Dinamarca sobre el derecho a la libertad de expresión y a la blasfemia, se produjo otro atentado similar al del semanario francés.
La respuesta de un catedrático a este tipo de conductas reactivas mediante el uso de armas con motivo de este tipo de conferencias fue tan claro como simple; el código penal. Esto es no entender nada. Si admitimos la multiculturalidad, antes o después tendremos que definir los límites, porque una blasfemia para un musulmán partidario rigorista de la sharía tiene como respuesta la pena de muerte, pues lo que nosotros denominamos atentado a los sentimientos religiosos, como un delito leve, para ellos, si los sentimientos religiosos son los suyos, la calificación es bien distinta.
Se han reportado tiroteos de milicianos del Estado Islámico a menores por pronunciar palabras malsonantes, mientras los ideólogos debaten sobre si es lícito que las mujeres lleven sujetador o tomarlas como botín de guerra, como ya hace Boko Haram.
Y se habló en esta jornada universitaria del Estado Islámico, como un fenómeno militar, religioso o económico, pero creo que sin entender que la guerra santa puede existir allá donde haya un musulmán rigorista (definir el Yihad llevaría muchas entradas a este blog).
Sobre el Estado Islámico ( Al daula al islamía fii al Iraq ua Shaam- conocido con la sigla árabe DA'ESH) se escribe mucho, pero no es sencillamente la consecuencia de una Yihad que se ha concretado en el dominio de un territorio, como dicen ellos, porque Dios así lo quiere.
Primeramente el DA'ESH no era más que Al Qaida para Iraq, antes dirigido por Al Tsarqaui y ahora por Al Bagdadi, pero en un Iraq de posguerra, en el que los americanos desmontaron el ejército vencido y la policía, creando un ejército en el que por dos millones de dólares puedes ser General de División y tener la prerrogativa de practicar exacciones ilegales a cualquiera que esté en tu zona de control militar, o recibir la mitad de la paga de dos tercios de la tropa para quedarse cada soldado de vacaciones. Ese ejército lo derrotó fácilmente el DAÈSH porque los primeros en desertar fueron los generales. Antes, muchos de los miembros de las fuerzas armadas se pasaron a la insurgencia o, directamente, al bandidaje, del tipo del practicado por el propio DA'ESH, cobrando el impuesto revolucionario/islámico a los habitantes de las zonas conquistadas o simplemente bajo su influencia.
A continuación conviene considerar que en el Iraq de posguerra, la mayoría de la población sunita fue administrada por un gobierno como el de Al Maliki, con el único sustento popular de las milicias chiíes.
Después no conviene perder de vista que, por tanto, DA'ESH y sus grupos aliados son una reacción sunita contra los chiíes, a los que masacran para luego publicar estas masacres con el fin de generar terror, con montajes cinematográficos cada vez de mayor perfección técnica. Recordar aquí que este movimiento estuvo financiado de forma clara por Arabia Saudí y por los emiratos, concretamente Qatar y Kuwait.
Añadamos que un sostén importantísimo de este yihadismo suní proviene de Pakistan, que, como Arabia, es aliado de muy especial trato de los Estados Unidos, así como Turquía, país presuntamente cercano a occidente que permite el paso de combatientes a través de su territorio.
Al avispero iraquí se une la guerra civil siria.
Siria es un país dirigido por un dictador, que tenía su apoyo en un partido laico como sucedía en el Iraq de Saddam Husein. Siria entró en crisis por tremendas sequías, carestía de productos básicos inalcanzables para la población humilde mientras algunos se enriquecían cada vez más; un país en el que un oficial de la "mujabarat", el servicio de inteligencia o policía secreta, vivía pasando hambre. Sucedió que encandilados por los medios de comunicación, apostaron todos por una nueva primavera árabe en ese país, en el que había que apoyar a la insurgencia porque el dictador habría usado gases tóxicos contra la población civil, lo cual la propia ONU ha declarado que no se pudo probar.
La prensa y las redes daban por caído el régimen de Assad, pero, frente a lo sucedido en Libia, donde los americanos, franceses e ingleses bombardearon para apoyar a la insurgencia con el resultado de todos conocido, la semana pasada decapitaron a decenas de cristianos y lo filmaron para difundirlo, Assad tiene apoyo del partido Chíi Hizbollah, contrario al DA'ESH sunita, así como el apoyo de Rusia y China, principales clientes del régimen sirio y de Irán, que planea un gaseoducto que pasaría por la zona.
¿Entonces, cómo es que el DA'ESH tiene armas y fuerzas para sus campañas militares? Pues porque se hizo con las que abandonaron los desertores del ejército de Iraq y las suministradas a la resistencia anti Assad, de muy alta tecnología, que han acabado en manos de los yihadistas a los que se han pasado en masa los opositores de Assad. Armas suministradas fundamentalmente por USA, como décadas atrás hizo en Afganistán y acabaron armando a los taliban, que, por cierto, están muy lejos de ser vencidos.
Y mucha publicidad en las redes, en las que se publican a veces videos fuera de contexto y como el resultado de exitosas campañas bélicas.
Las autoridades saudíes declararon mediante varias fetuas que era ilícito autoinmolarse o combatir en territorio extranjero, unos cuantos años después del 11-S que tan cercano estaba en lo sucedido a lo proclamado desde las mezquitas saudíes. Corregir ahora es otro dislate, ya que el wahabismo saudí admite que solo hay un territorio musulmán habitado por los fieles (umma) y ese territorio no entiende de fronteras (Dar al Islam). La presión de USA y el miedo a los yihadistas retornados ha hecho que el régimen saudí, responsable directo de la financiación de escuelas wahabistas y movimientos yihadistas, haya intentado corregir, tras constatar que es posible que haya caído en su propia trampa.
Iraq y Siria serán el origen de actos yihadistas en occidente, unos protagonizados por combatientes retornados de una guerra en la que no se aplican las leyes que humanizan estos conflictos y, por tanto, carecen de escrúpulos a la hora de ejecutar acciones de lesa humanidad, otros por aplicación de la teoría de la Yihad Global, obra del nacionalizado español Mostafá Setmarian Nasar, implicado en nuestro 11-M, teórico de la acción en células e incluso de la yihad sin líderes; acciones de provocación solo mediante mensajes que algún radical devoto puede captar en los medios o en la red antes de pasar al atentado (los denominados "lobos solitarios", calificación que daría para hablar mucho).
La teoría de este autor, muy influyente entre los musulmanes rigoristas, queda explicada en su libro, escrito en árabe, titulado "Llamada a la resistencia islámica global" obra que en su planteamiento de base no es nada nueva; ya se aprecian razonamientos que vienen de Sayyid Qutb, mentor de los Hermanos Musulmanes como fuente del islamismo integrista. (Qutb fue ahorcado por el Gobierno de Nasser).
Setmarian Nasar explica que los musulmanes viven en estado de postración por culpa de sus gobernantes corruptos, apoyados por los occidentales que ocupan territorios musulmanes y se apropian de la riqueza de los mismos. Estos musulmanes emigran por la pobreza de sus países provocada por occidente, donde se les margina y no se les deja practicar su religión. Este es el elemento nuclear del pensamiento islamista; convencerse de que los demás son culpables, inferiores moralmente y que tienen el derecho al desprecio o a la acción que ellos llaman de resistencia, útil para justificarlo todo y el origen de todo fue la pérdida de un estado islámico fiel y armonioso que seguía las reglas de los antepasados (salaf) defendida por Ibn Taimiía, pensador del siglo XIII, para quien la ruina sucesiva del califato "platónico" ocurrió al alejarse la comunidad y sus príncipes del camino recto (sh'aria). Este sentimiento, no muy racional pero muy firmemente aceptado por la población, se basa en la posibilidad de que una particular opinión pública como la musulmana pueda acceder a la información de cadenas como Al Yazira o Al Arabiía, tanto como a las cadenas vía satélite occidentales. Ven la riqueza, el liberalismo moral y sexual (Qutb volvió trastornado tras su viaje a USA a principios del pasado siglo, por una pretendida laxitud en las costumbres, al acercársele una mujer desconocida para intentar entablar una relación), la desigualdad entre los ricos y pobres de sus países y las virtudes, ciertas, de sus líderes religiosos, cuales son la ejemplaridad en el cumplimiento de la norma religiosa, la vida irreprochable y humilde entre sus correligionarios que los aceptan como modelos de honradez, ayuda al necesitado, cultura y fe; conceptos que no somos capaces de entender en las sociedades laicas occidentales.
Toda esta mentalidad no tiene solo su origen en tiempos muy remotos. sino que ha sido retomada en sucesivas ocasiones, como hizo el seguidor de Qutb, Sukri Mustafa, fundador de la Yama’at al-Muslimin (Sociedad de Musulmanes) conocida por su principal aportación teológico-política; "Excomunicón y expulsión" (Takfir ual-Hijra, antecedente inmediato de Al Qaeda), según la cual, los gobernantes que se alejaran del Corán eran objeto de expulsión de la sociedad de fieles (umma) y, por tanto, objeto lícito de la lucha contra ellos en el ejercicio de la Yihad, durante la cual los muyahidin pueden no observar las reglas coránicas para ser más eficades en la acción, contra sus gobiernos, contra occidente o contra otras corrientes musulmanas declaradas heréticas (tomar alcohol, comer cerdo, vestirse a lo occidental, etc.)
Este es el elemento diferenciador respecto de otros países con iguales problemas sociales y económicos que no han generado un conflicto religioso general, por ejemplo la India; en el ideario musulmán se establece que la actual postración de los países islámicos es culpa de occidente, una sociedad de vergonzosa decadencia moral y, por tanto, pese a la superioridad ética de los musulmanes, la culpa la comparten los occidentales con aquéllos que se han alejado del Corán, literalmente escrito por Dios y, por tanto, infalible. En este pensamiento teocentrista es muy dificil encontrar puntos de contacto con un occidente liberal, nacido de la Ilustración, y de raíces cristianas.
Lo novedoso del libro de M. Setmarian Nasar no es, pues, el planteamiento inicial, sino la táctica y la estrategia de lucha como forma de Yihad Global, en ese proceso de desconcentración y casi disolución organizativa, que no operativa, del terrorismo yihadista, pues cada adepto puede realizar su aportación a la guerra santa, con donaciones, entrega de armas convencionales (o biológicas o nucleares), recurriendo al simple uso de armas blancas o incluso atropellando peatones, siempre que sea con publicidad, para que pueda difundirse el hecho por las redes sociales con el fin de retroalimentar la acción de estas minorías extraordinariamente agresivas que cuentan con importantes apoyos y variadísimas posibilidades de atacar colectivos totalmente indefensos.
Es cuestión de probar y copiar; ya frustrada la "operación bojinka", se concretó en los atentados del 11-S, Los atentados del 11-M fueron copiados por los de Londres y los de los "lobos solitarios" se parecen unos a otros demasiado; distintos servicios de inteligencia descubrieron planes de fumigación con esporas de ántrax, impactos planificados de aeronaves contra centrales nucleares o envenenamiento de los depósitos de agua potable. Como son objetivos más fáciles las sinagogas o los templos cristianos, a cuyos fieles se puede atacar incluso con arma blanca, tanto como las autoridades o los policías por representar dicha autoridad. Hasta las escuelas infantiles han sido objeto de acciones yihadistas.
Michael Nazir-Ali, obispo cristiano pakistaní, en su libro "Triple jeopardy for west" (Editorial Bloomsbury) , tras un brillantísimo análisis del Islam, mantiene que nuestros riesgos son más genéricos pero muy precisos: el laicismo agresivo, el islamismo radical y el multiculturalismo.
sábado, 28 de febrero de 2015
ALLOZO
Enrique, todas las mañanas, muy temprano, aún lejana en el tiempo el alba, en la noche profunda de la madrugada, se prepara para volver a su trabajo. Es viajante.
Tiene una tarjeta de visitas que le da un ficticio cargo de "commercial manager" y, como cada madrugada, casi en mitad de la noche, empieza a viajar con su coche de alta cilindrada, su cara bronceada de beautiful people y su smart phone enchufado al encendedor del turismo.
Parado en un semáforo, en la soledad de una ciudad de paso, bajo la luz anaranjada de las farolas que a destellos se filtraba por el mojado parabrisas, ha visto cruzar, andando, casi al ritmo de las escobillas que iban quitando la lluvia que chorreaba, a una hermosa mujer. Trajeada, con un maletín y cara de cansada ha pasado por delante de él sin reparar siquiera en la presencia del coche. Dos personas se encuentran, no reparan en la otra y nunca más volverán a verse.
Sin muchas ganas de llegar con su maletón con ruedas a entrevistarse con un cliente listo que parece saber más que él de sus propios productos, ha parado en una vía de servicio. Ha dado una cabezada. Cuando se recuperó ya había amanecido; había perdido la noción del tiempo y ya, seguramente, se presentaría con retraso a ofrecer sus productos a ese insoportable comprador.
Antes de arrancar, ha reparado en que, durante la noche, había estacionado junto a un allozo en flor que no había descubierto hasta que lo despertó la luz del día. Se ha bajado del coche y ha tomado una foto de ese gratuito e inesperado espectáculo de belleza al que había llegado durante la oscuridad.
Comprendió que la vida nos lleva o nos trae; sin que sepamos cuándo vamos por un camino o por un atajo y ni siquiera si es de noche o de día.
Para que no sucediera como con la hermosa mujer que se cruzó tres ciudades atrás, como digo, se bajó del coche y con su teléfono "android" tomó una foto de las flores del almendro y de la primavera que se anunciaba. Esa belleza, la estación que va llegando, quedaron archivadas en la tarjeta SIM de su corazón.
Como ya llegaría tarde a la cita, permaneció un rato sentado en el coche, relajado. Un arrendajo llegó volando, tampoco el ave había reparado en él ya que desde el interior del coche observaba en silencio. El animalillo se plantó en la rama de superior del allozo; llevaba una bellota en el pico, estuvo unos segundos, miraba en todas las direcciones;saltó a otra rama y emprendió el vuelo llevándose la semilla; ignorando totalmente al observador.
Enrique puso en marcha el motor de su Audi y se volvió para casa. Con suerte vería a sus hijas a la hora del almuerzo.
Tiene una tarjeta de visitas que le da un ficticio cargo de "commercial manager" y, como cada madrugada, casi en mitad de la noche, empieza a viajar con su coche de alta cilindrada, su cara bronceada de beautiful people y su smart phone enchufado al encendedor del turismo.
Parado en un semáforo, en la soledad de una ciudad de paso, bajo la luz anaranjada de las farolas que a destellos se filtraba por el mojado parabrisas, ha visto cruzar, andando, casi al ritmo de las escobillas que iban quitando la lluvia que chorreaba, a una hermosa mujer. Trajeada, con un maletín y cara de cansada ha pasado por delante de él sin reparar siquiera en la presencia del coche. Dos personas se encuentran, no reparan en la otra y nunca más volverán a verse.
Sin muchas ganas de llegar con su maletón con ruedas a entrevistarse con un cliente listo que parece saber más que él de sus propios productos, ha parado en una vía de servicio. Ha dado una cabezada. Cuando se recuperó ya había amanecido; había perdido la noción del tiempo y ya, seguramente, se presentaría con retraso a ofrecer sus productos a ese insoportable comprador.
Antes de arrancar, ha reparado en que, durante la noche, había estacionado junto a un allozo en flor que no había descubierto hasta que lo despertó la luz del día. Se ha bajado del coche y ha tomado una foto de ese gratuito e inesperado espectáculo de belleza al que había llegado durante la oscuridad.
Comprendió que la vida nos lleva o nos trae; sin que sepamos cuándo vamos por un camino o por un atajo y ni siquiera si es de noche o de día.
Para que no sucediera como con la hermosa mujer que se cruzó tres ciudades atrás, como digo, se bajó del coche y con su teléfono "android" tomó una foto de las flores del almendro y de la primavera que se anunciaba. Esa belleza, la estación que va llegando, quedaron archivadas en la tarjeta SIM de su corazón.
Como ya llegaría tarde a la cita, permaneció un rato sentado en el coche, relajado. Un arrendajo llegó volando, tampoco el ave había reparado en él ya que desde el interior del coche observaba en silencio. El animalillo se plantó en la rama de superior del allozo; llevaba una bellota en el pico, estuvo unos segundos, miraba en todas las direcciones;saltó a otra rama y emprendió el vuelo llevándose la semilla; ignorando totalmente al observador.
Enrique puso en marcha el motor de su Audi y se volvió para casa. Con suerte vería a sus hijas a la hora del almuerzo.
sábado, 21 de febrero de 2015
EL CLUB DE LOS FELONES MUERTOS
La lectura, como el lenguaje, es la bendición que gratuitamente nos ha sido dada; pero como todos los privilegios, va unida a una severa responsabilidad; decir la verdad y esta verdad ha de cumplirse no solo por lo que se dice sino por lo que se hace o por lo que significa lo que se omite. Cuando se miente sobre una persona, por acción o por omisión, caemos en la más reprobable e inmoral de las conductas: la felonía.
Acabo de leer una novela que trata sobre esto. Es un drama psicológico en el que se entreveran personajes con psiques muy distintas en una trama de intereses urdida por la mentira, el resentimiento y la envidia enfermizos
Peter Böhl-Strauss es el encargado de una factoría dedicada a la fabricación de envases de vidrio. Viven todos los personajes en un pequeño pueblo de la Lorena francesa.
En un momento determinado, Peter, que era el responsable de la planta de fabricación, recibe el aviso de que, por la caída de la demanda, tiene que despedir a un tercio de la plantilla. Consulta con su mujer, que vive en la cercana Metz, para transmitirle su angustia. Ella le advierte que no debe preocuparse ya que, seguramente, con tantos años de experiencia en el sector, será capaz de reubicar a los trabajadores afectados en otra factoría cercana o, tal vez, conviniera establecer un sistema para conseguir la rotación en el trabajo y el desempleo para, desde esa básica solidaridad de 150 personas que se conocen de toda la vida, evitar que alguno pudiera resultar perjudicado.
En una amarga conversación con el responsable para Europa del holding al que pertenece la empresa propietaria de la planta de fabricación, recibe, en varias ocasiones, amenazas muy serias para el caso de que no se cumplan las instrucciones, advirtiéndole que se atenga a las consecuencias si no se ejecutan los acuerdos adoptados desde la fría despreocupación y la lejanía.
Desde la confianza que creía tener con sus antiguos camaradas de toda la vida, a los que consideraba entrañables compañeros más que subordinados, en la engañosa certeza que la verdad infunde a las personas de bien, se reúne con el comité representante de los trabajadores, para explicar las alternativas viables. Todos son conocedores de la grave crisis que a todos afecta. Recibe una respuesta moderada, llegando al acuerdo de que cada uno puede adoptar la postura, de las varias opciones posibles, que mejor convenga a los intereses generales, pero siempre sin reducir la capacidad de producción, pues esto sería ya el indicador definitivo que marcaría el cierre total de la planta de fundido de vidrio.
Peter se encargaría de ayudar a sus empleados, de conseguir mantener la producción a un nivel razonable habida cuenta de la reducción de la plantilla y, de paso, llevando de cerca el asunto, convencer al representante del holding de que la empresa sería rentable y de que, con el nuevo procedimiento de reingreso, se podría incrementar la producción; para ello, remite un memorandum de mejoras necesarias en la organización, como la renovación de medios, la modernización de procedimientos y un pequeño incremento de sueldo que incentivara la producción e hiciera más llevadero el trance por el que habrían de pasar los que, de forma rotativa, tendrían que quedar desempleados.
Noches sin dormir. Horas haciendo cálculos. Petición de consejos a sus colaboradores más cercanos, llamadas y comidas de trabajo con los responsables de otras plantas próximas, unas de la Lorena y otras de Baviera, le hicieron llegar a la conclusión de que el acuerdo que entre todos habían asumido, corresponsabilizándose de mantener el puesto de trabajo haciéndolo viable económicamente, sería la mejor manera de pasar el trance.
Seguro ya que que solo tenía motivos para su alegría, se fue una tarde a la oficina para terminar de perfilar el proyecto que, a todas luces, era viable, especialmente desde que el Delegado para Europa, Wilhelm Bach, tras realizar sus consultas, se comprometió a mantener en funcionamiento la planta y autorizar el pago del estipendio que, también él, con mucho trabajo, había conseguido por autorización de su superior. Y fue allí, llegando a la oficina, cuando encontró un escrito remitido por los representantes de los trabajadores, en el que le responsabilizaban de haber estado conspirando para conseguir él una subida de sueldo a cambio de expulsar a los empleados y aumentar la producción.
Peter descubrió a los redactores del escrito, por la pretenciosa pero torpe manera de redactar y no podía creerse que hicieran eso quienes conocían, de su boca y por sus documentos, todos los detalles del difícil negociado; que no solo no había conseguido un aumento de sueldo, sino que él había recibido una reducción del salario y que había hecho todo lo que había podido para impulsar el proyecto y ayudarles mediante su influencia, en su inteligencia y sus desvelos,con el fin de evitar los despidos. Todos ellos habían gozado de su confianza; había tenido siempre en consideración a personas que parecían razonables e, incluso, la mañana previa se felicitaron de haber podido salvar el empleo en una empresa prácticamente en bancarrota.
No le dolió tanto a Peter la desafección de los que lo injuriaban en el escrito, muchos de los cuales habían recibido su personal ayuda cuando la habían necesitado. Tampoco el resentimiento vindicativo y enfermizo que alguno de ellos le profesaba. Lo que más le dolió fue la disimulación, la planificación del engaño, la cobardía de no hablar a la cara y la medida traición unida a la mentira dolosa.
Se planteó muchas estrategias para responder a los desafectos, pero llegó a la conclusión de que, finalmente, tenía la gran ventaja de estar ya seguro de la catadura moral de los que había considerado personas decentes, implicadas en conseguir sus mismos objetivos para la empresa; producir los mejores envases, al menor precio y labrarse un futuro en el contexto de la crisis.
Lúcido, por lo que la traición enseña, concluyó que desde siempre supo lo difícil que era gestionar los recursos humanos y acordó olvidar a esos sujetos como personas a considerar y, desde entonces, los calificó como un grupo de indeseables, contra los que nada perjudicial haría sino suprimirlos de su pensamiento; ignorarlos desde el desprecio y la fortaleza que siempre da a los hombres de bien haberse conducido de manera recta. Hundirlos en el olvido como sucede con los actores de una tragicomedia que, en la oscuridad del proscenio, desaparecen totalmente cuando se baja el telón.
La novela finaliza con la descripción del entorno más íntimo de Peter Böhl-Satrauss quien, con la música que más le gusta sonando de fondo, saboreando un vino tinto fuerte y espeso que va bien a su paladar; con la mesa preparada por él mismo, espera en su sillón, en penumbra, la llegada de su gente querida, a quien agasajar junto a sus amigos de toda la vida, aquéllos que le aconsejaban y le llamaban desde siempre por navidad o su cumpleaños solo por afecto, para compartir su tiempo y demostrarles su desinteresado cariño.
Acabo de leer una novela que trata sobre esto. Es un drama psicológico en el que se entreveran personajes con psiques muy distintas en una trama de intereses urdida por la mentira, el resentimiento y la envidia enfermizos
Peter Böhl-Strauss es el encargado de una factoría dedicada a la fabricación de envases de vidrio. Viven todos los personajes en un pequeño pueblo de la Lorena francesa.
En un momento determinado, Peter, que era el responsable de la planta de fabricación, recibe el aviso de que, por la caída de la demanda, tiene que despedir a un tercio de la plantilla. Consulta con su mujer, que vive en la cercana Metz, para transmitirle su angustia. Ella le advierte que no debe preocuparse ya que, seguramente, con tantos años de experiencia en el sector, será capaz de reubicar a los trabajadores afectados en otra factoría cercana o, tal vez, conviniera establecer un sistema para conseguir la rotación en el trabajo y el desempleo para, desde esa básica solidaridad de 150 personas que se conocen de toda la vida, evitar que alguno pudiera resultar perjudicado.
En una amarga conversación con el responsable para Europa del holding al que pertenece la empresa propietaria de la planta de fabricación, recibe, en varias ocasiones, amenazas muy serias para el caso de que no se cumplan las instrucciones, advirtiéndole que se atenga a las consecuencias si no se ejecutan los acuerdos adoptados desde la fría despreocupación y la lejanía.
Desde la confianza que creía tener con sus antiguos camaradas de toda la vida, a los que consideraba entrañables compañeros más que subordinados, en la engañosa certeza que la verdad infunde a las personas de bien, se reúne con el comité representante de los trabajadores, para explicar las alternativas viables. Todos son conocedores de la grave crisis que a todos afecta. Recibe una respuesta moderada, llegando al acuerdo de que cada uno puede adoptar la postura, de las varias opciones posibles, que mejor convenga a los intereses generales, pero siempre sin reducir la capacidad de producción, pues esto sería ya el indicador definitivo que marcaría el cierre total de la planta de fundido de vidrio.
Peter se encargaría de ayudar a sus empleados, de conseguir mantener la producción a un nivel razonable habida cuenta de la reducción de la plantilla y, de paso, llevando de cerca el asunto, convencer al representante del holding de que la empresa sería rentable y de que, con el nuevo procedimiento de reingreso, se podría incrementar la producción; para ello, remite un memorandum de mejoras necesarias en la organización, como la renovación de medios, la modernización de procedimientos y un pequeño incremento de sueldo que incentivara la producción e hiciera más llevadero el trance por el que habrían de pasar los que, de forma rotativa, tendrían que quedar desempleados.
Noches sin dormir. Horas haciendo cálculos. Petición de consejos a sus colaboradores más cercanos, llamadas y comidas de trabajo con los responsables de otras plantas próximas, unas de la Lorena y otras de Baviera, le hicieron llegar a la conclusión de que el acuerdo que entre todos habían asumido, corresponsabilizándose de mantener el puesto de trabajo haciéndolo viable económicamente, sería la mejor manera de pasar el trance.
Seguro ya que que solo tenía motivos para su alegría, se fue una tarde a la oficina para terminar de perfilar el proyecto que, a todas luces, era viable, especialmente desde que el Delegado para Europa, Wilhelm Bach, tras realizar sus consultas, se comprometió a mantener en funcionamiento la planta y autorizar el pago del estipendio que, también él, con mucho trabajo, había conseguido por autorización de su superior. Y fue allí, llegando a la oficina, cuando encontró un escrito remitido por los representantes de los trabajadores, en el que le responsabilizaban de haber estado conspirando para conseguir él una subida de sueldo a cambio de expulsar a los empleados y aumentar la producción.
Peter descubrió a los redactores del escrito, por la pretenciosa pero torpe manera de redactar y no podía creerse que hicieran eso quienes conocían, de su boca y por sus documentos, todos los detalles del difícil negociado; que no solo no había conseguido un aumento de sueldo, sino que él había recibido una reducción del salario y que había hecho todo lo que había podido para impulsar el proyecto y ayudarles mediante su influencia, en su inteligencia y sus desvelos,con el fin de evitar los despidos. Todos ellos habían gozado de su confianza; había tenido siempre en consideración a personas que parecían razonables e, incluso, la mañana previa se felicitaron de haber podido salvar el empleo en una empresa prácticamente en bancarrota.
No le dolió tanto a Peter la desafección de los que lo injuriaban en el escrito, muchos de los cuales habían recibido su personal ayuda cuando la habían necesitado. Tampoco el resentimiento vindicativo y enfermizo que alguno de ellos le profesaba. Lo que más le dolió fue la disimulación, la planificación del engaño, la cobardía de no hablar a la cara y la medida traición unida a la mentira dolosa.
Se planteó muchas estrategias para responder a los desafectos, pero llegó a la conclusión de que, finalmente, tenía la gran ventaja de estar ya seguro de la catadura moral de los que había considerado personas decentes, implicadas en conseguir sus mismos objetivos para la empresa; producir los mejores envases, al menor precio y labrarse un futuro en el contexto de la crisis.
Lúcido, por lo que la traición enseña, concluyó que desde siempre supo lo difícil que era gestionar los recursos humanos y acordó olvidar a esos sujetos como personas a considerar y, desde entonces, los calificó como un grupo de indeseables, contra los que nada perjudicial haría sino suprimirlos de su pensamiento; ignorarlos desde el desprecio y la fortaleza que siempre da a los hombres de bien haberse conducido de manera recta. Hundirlos en el olvido como sucede con los actores de una tragicomedia que, en la oscuridad del proscenio, desaparecen totalmente cuando se baja el telón.
La novela finaliza con la descripción del entorno más íntimo de Peter Böhl-Satrauss quien, con la música que más le gusta sonando de fondo, saboreando un vino tinto fuerte y espeso que va bien a su paladar; con la mesa preparada por él mismo, espera en su sillón, en penumbra, la llegada de su gente querida, a quien agasajar junto a sus amigos de toda la vida, aquéllos que le aconsejaban y le llamaban desde siempre por navidad o su cumpleaños solo por afecto, para compartir su tiempo y demostrarles su desinteresado cariño.
domingo, 18 de enero de 2015
JUEGO DE IMITACIÓN.
Dan en el cine una extraordinaria película titulada "Descifrando Emigma", del director noruego Morten Tyldum. Está basada en un libro sobre la vida del matemático Turing. El título de la película es muy apropiado, tanto en inglés (Juego de imitación) como en español, pues el film trata de la máquina de cifrado "Enigma", de la disimulación del mundo del espionaje y de las enigmáticas relaciones vitales del gran científico británico.
En la cinta, cuyo argumento no voy a desentrañar, se plantean, a varios niveles, dilemas científicos y morales, concentrados para su mayor comprensión y dramaticidad en el guión cinematográfico que, por lo que sé, es bastante fiel al libro biográfico ("Alan Turing: The Enigma", de A. Hodges, Ed. Paperback).
Para los que puedan ver la película, que os aconsejo, solamente os dejo y comparto de pasada algunas reflexiones, algunos enigmas relacionados con la vida del lógico y sus vicisitudes a lo largo de los años, que son planteadas en la película y que pudieran quedar desplazados, ensombrecidos por la evolución dramática de la misma y el argumento principal que nos deja atrapados cuando vemos el film.
La obra está muy bien urdida, ya que es muy difícil elaborar un guión sobre la vida de un científico, de muy compleja personalidad, planteando tanto su biografía vital como intelectual y entender la complejidad del tema que subyace bajo el argumento principal.
Vista su vida desde el presente, resulta extraño que alguien tan brillante como Einstein puediera acabar arruinando su vida por los motivos que llevaron a la desgracia a Oscar Wilde en el siglo anterior.
El argumento principal, no obstante, es la imitación; en su sentido más amplio, incluyendo la emulación o la mentira. Deja la película, la vida del brillante matemático, lógico y filósofo, abiertos muchos interrogantes y dilemas (incluida la propia forma de su muerte, siempre a través del emblemático fruto de la manzana, que ya se adelanta secundariamente en el transcurso del argumento. La manzana, con tan amplias connotaciones relativas al conocimiento). Interrogantes en cuanto a la instrumentalización del descubrimiento de información de guerra junto a su intencional ocultación que llegan a plantear cuestiones morales de mucho calado.
Otro argumento del film es la pregunta intemporal de cómo llegar desde la práctica ignorancia a vencer el infinito desconocimiento. De manera significativa, salvadas las distancias y el tiempo, el equipo de criptólogos británicos llegó a descubrir cómo funcionaban los mecanismos de seguridad de los comunicados secretos nazis por el mismo procedimiento general que aplicó Champollion para traducir los jeroglíficos egipcios: buscar una palabra conocida (dos palabras en el caso de Turing), tomarlas como punto de apoyo y poder traducir el resto de la información. En el caso del francés, lingüista del siglo XIX, éste se apoyó en los cartuchos que contenían los nombres de los faraones, escritos y enmarcados así sobre una piedra, tanto en egipcio hierático, como en el demótico o en griego para, con la ayuda de la lengua copta, una lengua muerta pero conocida, llegar a traducir palabras de una lengua no solo muerta, sino olvidada e inaccesible como era el egipcio, pudiendo así dar contenido a frases, de manera que se pudo tener acceso al estudio directo de las fuentes de una de las etapas más apasionantes dela Historia de la humanidad. El revolucionario descubrimiento de Champollion hizo volver sobre sí misma toda la egiptología.
Lo llamativo es que tardara el equipo de Turing, en el que había lingüistas, tanto tiempo en aplicar este mismo método que, finalmente, fue la manera de convertir dos palabras alemanas en la punta de la hebra y poder desenredar el encriptado de los comunicados militares ultrasecretos.
La lingüistica más la Historia nos lleva al conocimiento en un caso; en el segundo es fundamentalmente las matemáticas y su hija, la incipiente cibernética, las que se constituyen en una vía de conocimiento. La médula de este conocimiento, en ambos casos, es la tenacidad y la lógica. También la intuición inteligente.
Las consecuencias de ambos descubrimientos; la traducción de la Piedra Rosetta y toda la inmensa cantidad de información histórica asociada a ella, así como el descifrado de las claves militares, son dos momentos estelares en la historia del conocimiento; en el primer caso por su alcance científico "per se", en el segundo por sus consecuencias bélicas y por ser el inicio de la inteligencia artificial. En mi opinión, quizás sea más importante la primera por el esfuerzo del trabajo individual, mas la segunda porque, por fin, se aplica la tecnología como ciencia del tratamiento de la información. Champollion dio un gigantesco salto hacia adelante desde el pasado y Turing desde el presente hacia el futuro.
Volviendo al argumento principal, la película nos plantea dudas éticas viendo lo que va sucediendo en la medida en que se desarrolla la trama. ¿Podemos ocultar información, mentir, si con ello se consigue un bien? ¿Es posible que la ley escrita o las costumbres puedan considerar indecentes formas de vida que solo dos personas, y en lo que solo a ellas afecta, pueden entender? ¿Tiene el Estado potestad para interferir en lo que es la ética personal y la conducta sexual de las personas? ¿Hasta dónde puede llegar esa interferencia? ¿Es posible el amor conyugal sin sexo? En este caso ¿Puede admitirse que haya formas especiales de amor entre personas de distinta identidad sexual? ¿Puede una vida ser objeto de un cálculo estadístico para decidir quién vive o quién muere? ¿Puede tomarse esa decisión si el resultado final es que mueren menos en general aunque haya que permitir que muera alguno en particular? ¿Se puede responder una pregunta ética mediante un razonamiento automático? ¿Piensan las máquinas?.
Ese elenco de preguntas pudiera parecer un mero juego lógico, de la naturaleza de los que creó el propio Turing (me remito a "la máquina universal de Turing" de la teoría de autómatas); estas cuestiones y sus diversas respuestas fueron y son muy utilizadas para justificar posturas éticas forzadas.
Paradógicamente, Turing destinó una parte de su tiempo a intentar resolver un problema matemático planteado por el filósofo alemán Leibniz, tras construir, también él, siglos antes, una calculadora. De forma significativa, el problema se denominaba "Das Entscheidungsproblem" o problema de la decisión.
Durante la Segunda Guerra Mundial hubo informadores, espías, que eran dobles agentes, muchas veces con conocimiento de ambos frentes. Durante la misma se dio permanentemente la traición entre aliados; la ocultación de información, la delación interesada, la relación en el seno de la mentira participando en un juego de imitación de complejas y profundísimas connotaciones morales. Incluso se llegó a decir que los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki obedecían a la necesidad de acortar la guerra y salvar vidas mediante esa acción, mientras se habían estado traicionando, unos a otros, los servicios de inteligencia aliados y se había disimulado permitiendo ciertos desastres para no delatarse y evitar así que el enemigo se previniera y conociera que la otra parte estaba ya informada de lo que iba a suceder. Mentiras de segundo grado. Salvar vidas de soldados americanos y británicos cuando los soviéticos habían perdido más de 20 millones, mientras sus aliados les ocultaban información y retrasaban la apertura del segundo frente en Europa, sin compartir (o tal vez sí, aunque solo hasta cierto punto) la ventaja de haber quebrado la seguridad cifrada de la máquina Enigma.
Queda este planteamiento magníficamente formulado en la película por el papel del agente del MI6, un servicio de inteligencia que es tan secreto que no existe formalmente. Un agente de turbios manejos, con difusas reglas de acción, dentro de una organización inexistente.
Contestar a esas preguntas, complejas y llenas de variables, puede llevarnos a una postura consciente de perpleja ignorancia, pero de conocimiento de la injusticia que a personas concretas puede hacer sufrir la estadística unida a la política (fue el caso del propio Turing, para quien la ética era, en cierta medida, matemática).
¿Hay que salvar la vida de quien ayuda a terceros , asume el riesgo y enferma de un virus mortal y muy contagioso con riesgo para los propios? ¿Hay que aplicar recursos escasos para salvar a unos cuantos que sufren enfermedades raras? ¿En la lista de espera, hay que dar preferencia a los enfermos que tienen mejores posibilidades de cura? ¿Se debe permitir formas de flexibilidad productiva que generen mayor dinamicidad económica si hubiera que aplicar reformas que dejan por el camino a millones de parados, aunque muy posiblemente el resultado final sea mejor y sólo el que estadísticamente puede plantearse de forma eficiente?
¿Puede contestarse a esas preguntas de una forma y al mismo tiempo de la contraria?
En la cinta, cuyo argumento no voy a desentrañar, se plantean, a varios niveles, dilemas científicos y morales, concentrados para su mayor comprensión y dramaticidad en el guión cinematográfico que, por lo que sé, es bastante fiel al libro biográfico ("Alan Turing: The Enigma", de A. Hodges, Ed. Paperback).
Para los que puedan ver la película, que os aconsejo, solamente os dejo y comparto de pasada algunas reflexiones, algunos enigmas relacionados con la vida del lógico y sus vicisitudes a lo largo de los años, que son planteadas en la película y que pudieran quedar desplazados, ensombrecidos por la evolución dramática de la misma y el argumento principal que nos deja atrapados cuando vemos el film.
La obra está muy bien urdida, ya que es muy difícil elaborar un guión sobre la vida de un científico, de muy compleja personalidad, planteando tanto su biografía vital como intelectual y entender la complejidad del tema que subyace bajo el argumento principal.
Vista su vida desde el presente, resulta extraño que alguien tan brillante como Einstein puediera acabar arruinando su vida por los motivos que llevaron a la desgracia a Oscar Wilde en el siglo anterior.
El argumento principal, no obstante, es la imitación; en su sentido más amplio, incluyendo la emulación o la mentira. Deja la película, la vida del brillante matemático, lógico y filósofo, abiertos muchos interrogantes y dilemas (incluida la propia forma de su muerte, siempre a través del emblemático fruto de la manzana, que ya se adelanta secundariamente en el transcurso del argumento. La manzana, con tan amplias connotaciones relativas al conocimiento). Interrogantes en cuanto a la instrumentalización del descubrimiento de información de guerra junto a su intencional ocultación que llegan a plantear cuestiones morales de mucho calado.
Otro argumento del film es la pregunta intemporal de cómo llegar desde la práctica ignorancia a vencer el infinito desconocimiento. De manera significativa, salvadas las distancias y el tiempo, el equipo de criptólogos británicos llegó a descubrir cómo funcionaban los mecanismos de seguridad de los comunicados secretos nazis por el mismo procedimiento general que aplicó Champollion para traducir los jeroglíficos egipcios: buscar una palabra conocida (dos palabras en el caso de Turing), tomarlas como punto de apoyo y poder traducir el resto de la información. En el caso del francés, lingüista del siglo XIX, éste se apoyó en los cartuchos que contenían los nombres de los faraones, escritos y enmarcados así sobre una piedra, tanto en egipcio hierático, como en el demótico o en griego para, con la ayuda de la lengua copta, una lengua muerta pero conocida, llegar a traducir palabras de una lengua no solo muerta, sino olvidada e inaccesible como era el egipcio, pudiendo así dar contenido a frases, de manera que se pudo tener acceso al estudio directo de las fuentes de una de las etapas más apasionantes dela Historia de la humanidad. El revolucionario descubrimiento de Champollion hizo volver sobre sí misma toda la egiptología.
Lo llamativo es que tardara el equipo de Turing, en el que había lingüistas, tanto tiempo en aplicar este mismo método que, finalmente, fue la manera de convertir dos palabras alemanas en la punta de la hebra y poder desenredar el encriptado de los comunicados militares ultrasecretos.
La lingüistica más la Historia nos lleva al conocimiento en un caso; en el segundo es fundamentalmente las matemáticas y su hija, la incipiente cibernética, las que se constituyen en una vía de conocimiento. La médula de este conocimiento, en ambos casos, es la tenacidad y la lógica. También la intuición inteligente.
Las consecuencias de ambos descubrimientos; la traducción de la Piedra Rosetta y toda la inmensa cantidad de información histórica asociada a ella, así como el descifrado de las claves militares, son dos momentos estelares en la historia del conocimiento; en el primer caso por su alcance científico "per se", en el segundo por sus consecuencias bélicas y por ser el inicio de la inteligencia artificial. En mi opinión, quizás sea más importante la primera por el esfuerzo del trabajo individual, mas la segunda porque, por fin, se aplica la tecnología como ciencia del tratamiento de la información. Champollion dio un gigantesco salto hacia adelante desde el pasado y Turing desde el presente hacia el futuro.
Volviendo al argumento principal, la película nos plantea dudas éticas viendo lo que va sucediendo en la medida en que se desarrolla la trama. ¿Podemos ocultar información, mentir, si con ello se consigue un bien? ¿Es posible que la ley escrita o las costumbres puedan considerar indecentes formas de vida que solo dos personas, y en lo que solo a ellas afecta, pueden entender? ¿Tiene el Estado potestad para interferir en lo que es la ética personal y la conducta sexual de las personas? ¿Hasta dónde puede llegar esa interferencia? ¿Es posible el amor conyugal sin sexo? En este caso ¿Puede admitirse que haya formas especiales de amor entre personas de distinta identidad sexual? ¿Puede una vida ser objeto de un cálculo estadístico para decidir quién vive o quién muere? ¿Puede tomarse esa decisión si el resultado final es que mueren menos en general aunque haya que permitir que muera alguno en particular? ¿Se puede responder una pregunta ética mediante un razonamiento automático? ¿Piensan las máquinas?.
Ese elenco de preguntas pudiera parecer un mero juego lógico, de la naturaleza de los que creó el propio Turing (me remito a "la máquina universal de Turing" de la teoría de autómatas); estas cuestiones y sus diversas respuestas fueron y son muy utilizadas para justificar posturas éticas forzadas.
Paradógicamente, Turing destinó una parte de su tiempo a intentar resolver un problema matemático planteado por el filósofo alemán Leibniz, tras construir, también él, siglos antes, una calculadora. De forma significativa, el problema se denominaba "Das Entscheidungsproblem" o problema de la decisión.
Durante la Segunda Guerra Mundial hubo informadores, espías, que eran dobles agentes, muchas veces con conocimiento de ambos frentes. Durante la misma se dio permanentemente la traición entre aliados; la ocultación de información, la delación interesada, la relación en el seno de la mentira participando en un juego de imitación de complejas y profundísimas connotaciones morales. Incluso se llegó a decir que los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki obedecían a la necesidad de acortar la guerra y salvar vidas mediante esa acción, mientras se habían estado traicionando, unos a otros, los servicios de inteligencia aliados y se había disimulado permitiendo ciertos desastres para no delatarse y evitar así que el enemigo se previniera y conociera que la otra parte estaba ya informada de lo que iba a suceder. Mentiras de segundo grado. Salvar vidas de soldados americanos y británicos cuando los soviéticos habían perdido más de 20 millones, mientras sus aliados les ocultaban información y retrasaban la apertura del segundo frente en Europa, sin compartir (o tal vez sí, aunque solo hasta cierto punto) la ventaja de haber quebrado la seguridad cifrada de la máquina Enigma.
Queda este planteamiento magníficamente formulado en la película por el papel del agente del MI6, un servicio de inteligencia que es tan secreto que no existe formalmente. Un agente de turbios manejos, con difusas reglas de acción, dentro de una organización inexistente.
Contestar a esas preguntas, complejas y llenas de variables, puede llevarnos a una postura consciente de perpleja ignorancia, pero de conocimiento de la injusticia que a personas concretas puede hacer sufrir la estadística unida a la política (fue el caso del propio Turing, para quien la ética era, en cierta medida, matemática).
¿Hay que salvar la vida de quien ayuda a terceros , asume el riesgo y enferma de un virus mortal y muy contagioso con riesgo para los propios? ¿Hay que aplicar recursos escasos para salvar a unos cuantos que sufren enfermedades raras? ¿En la lista de espera, hay que dar preferencia a los enfermos que tienen mejores posibilidades de cura? ¿Se debe permitir formas de flexibilidad productiva que generen mayor dinamicidad económica si hubiera que aplicar reformas que dejan por el camino a millones de parados, aunque muy posiblemente el resultado final sea mejor y sólo el que estadísticamente puede plantearse de forma eficiente?
¿Puede contestarse a esas preguntas de una forma y al mismo tiempo de la contraria?
domingo, 11 de enero de 2015
EL "CHARLIE HEBDO" Y LOS TERRORISTAS IGNORANTES DE LOS ATRIBUTOS DE DIOS.
"Entonces nos fundiremos en la Unión.
Felices; al abrigo del torpe lenguaje humano.
Tú y yo."
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"Le pregunté a la flauta:
---¿Porqué te lamentas? ¿Cómo puedes llorar si no tienes lengua?
Y me respondió:
---Me han separado de Mi cañaveral y solo puedo vivir lamentándome"
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Aún queda sangre vertida por las calles de París. Pretenden que todo se reduce a una acción radical contra un periódico satírico semanal en el que aparece una viñeta burlesca con una conversación entre Mohammed y un mahometano. El segundo empieza a degollar al profeta mientras este le llama bestia.
Felices; al abrigo del torpe lenguaje humano.
Tú y yo."
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"Le pregunté a la flauta:
---¿Porqué te lamentas? ¿Cómo puedes llorar si no tienes lengua?
Y me respondió:
---Me han separado de Mi cañaveral y solo puedo vivir lamentándome"
Tal vez alguien se ha permitido ejercer la libertad de expresión para no solo dibujar la figura del Profeta, sino también para someterlo a sátira, contraviniendo la prohibición coránica de representar las imágenes y esto pudiera parecernos algo extraño. Este tipo de prohibiciones sólo resulta chocante si se plantean olvidando desde nuestra laicidad que en occidente hubo guerras iconoclastas; olvidándonos que las iglesias cristianas reformadas son en gran medida contrarias al uso de iconos en los templos o que, no hace tanto, la blasfemia era un delito penado en nuestro país. Esta prohibición coránica guarda relación con el reverencial respeto de la imagen de Dios o su nombre prescrita por el segundo mandamiento del Decálogo, el cual llegó a concretarse por el judaísmo en un pecado que consistía, simplemente, en mencionar su nombre, que se representó por el tetragrammaton, como una forma indirecta de referirse a Él (YHVH).
Pero hay más vertientes a considerar en el caso. En mi opinión, Mohammed no sería hoy musulmán en muchos sentidos, tal como algunos entienden el islam hoy en día.
Quizás, de la misma manera, Cristo nunca hubiera pensado qué sería el cristianismo con el paso de los siglos. La Historia, entendida como devenir humano simplemente, alumbra cada milenio algunas personas excepcionales, magnéticas, iluminadas que galvanizan un entorno de seguidores que, con el paso de los siglos, acaban trasmitiendo un mensaje que poco se parece al original espíritu de los considerados profetas en unos casos o encarnación de Dios en otro.
Quizás, de la misma manera, Cristo nunca hubiera pensado qué sería el cristianismo con el paso de los siglos. La Historia, entendida como devenir humano simplemente, alumbra cada milenio algunas personas excepcionales, magnéticas, iluminadas que galvanizan un entorno de seguidores que, con el paso de los siglos, acaban trasmitiendo un mensaje que poco se parece al original espíritu de los considerados profetas en unos casos o encarnación de Dios en otro.
Los musulmanes parisinos repetían mientras disparaban sus Kaláshnikovs : “Allaho akbar! El Profeta Mohammed ha sido vengado!” con acento francés de la banlieue de París, empezando una carnicería que ha durado casi una semana. Pensar que todo se reduce a una venganza por la viñeta del “Charlie Hebdo”, es simplificar. Estos “soldados de Dios”, como casi todos los que perpetraron los atentados del 11-M, eran musulmanes de nacimiento sin mucha significación religiosa, pero fueron radicalizados, conversos a una forma rigorista del islam que sólo se puede entender desde la marginalidad, la delincuencia incluso; desde la influencia tanto de algunas mezquitas como de algunas prisiones; tanto en una medida como la otra. No son intelectuales. No son creyentes que comprendan el mensaje. No entienden siquiera que, cuando quieren vengarse porque se ha ridiculizado al Profeta y se ha vilipendiado la profesión de fe, ni siquiera comprendieron al Mensajero y que, ciertamente, como explicaba la viñeta, hay musulmanes que con sus actos profanan tanto el mensaje principal del islam como si intentaran degollar al Mensajero.
Un muyahid rapero es un concepto expresado por un par de palabras contingentes que orbitan en torno al núcleo de otro concepto: el sujeto delincuente.
Un muyahid rapero es un concepto expresado por un par de palabras contingentes que orbitan en torno al núcleo de otro concepto: el sujeto delincuente.
Los clérigos mentores de estos terroristas, sin embargo, sí son intelectuales. Poseen una sólida formación teológica y un mayor afán de poder y notoriedad.
He releído el libro de Fernando Reinares titulado “Matadlos”, referido al acuerdo de perpetrar el atentado del 11-M por la célula islamista de Morata, que se parecía a la de París de forma increíble. Paralelismos: marginal extracción social de los terroristas, prisionalización de los mismos, reconversión tras una juventud de desarraigo y carencia de identidad y principios éticos sólidos, acción terrorista tan contundente como sencilla en su ejecución, pretendiendo publicidad y difusión del miedo; peligro de efecto imitativo de quienes viven sin estar integrados y toman como pretexto cualquier pretendida afrenta al islam, cuyo cuerpo teológico no entienden mínimamente ni necesitan comprenderlo para pasar a la violencia. Quizás haya que añadir a la similitud de estos sucesos el fallo de los servicios de seguridad en ambos casos, admitiendo la complejidad de este nuevo tipo de terrorismo compuesto por la suma de la marginalidad delictiva más la justificación teológica de la violencia que tiene como resultado, simplemente, una forma de vida tan peligrosa como puede ser malvivir en un suburbio deprimido, en la la sociedad de internet.
El magnífico libro de Reinares acredita que los atentados del 11-M fueron acordados en Bélgica por Azizi, un yijadista magrebí, muerto después en oriente con motivo de una acción americana. El atentado fue la venganza por las detenciones de miembros de una célula islámica combatiente meses antes en España y no por la Guerra de Iraq, como luego se pretendió, para asociar el atentado y su vinculación instrumentalizada a dicha guerra. Dicha acción, en un país como el nuestro, provocó un cambio de gobierno tras una acción terrorista. A eso se unió la retirada de las tropas de Iraq, anunciada antes de las alecciones y del atentado, lo que fue entendido por los autores intelectuales del mismo como una expresión de debilidad de occidente.
“Matadlos”, el título del libro, hace referencia a la sura “Al baqrah”, versículo 2, que extrapolada e interpretada literalmente, exhortaría a los musulmanes a matar a los no creyentes hasta que se sometan al islam, en cuyo momento debería cesar esta violencia.
Pretender que un texto tan complejo, variado, heterogéneo e incluso contradictorio como el Corán puede justificar o dar pie a una acción violenta por una sura escrita en tiempo de guerra hace muchos siglos es tanto como tomar al pie de la letra los pasajes violentos de la Biblia. ¿Se extrañaría alguien que haya integristas ultraortodoxos que entiendan literalmente que “el Señor de los Ejércitos” (el "Jehová Sabaot" de 1 Samuel 1:3, Salmo 46:7 o Romanos 9:29), despojada la expresión de su exágesis teológica judeocristiana, sea una consigna de guerra?
La diferencia radica en que aunque también hay integristas cristianos o judíos, éstos viven en países desarrollados, dotados de instrumentos de convivencia en libertad, fruto de períodos históricos a veces especialmente sangrientos (que no se nos olvide que la violencia es la partera de la Historia). Sin embargo estos procesos históricos en los países musulmanes no se han dado; muchos de estos países han sido descolonizados recientemente sin que en ellos arraigaran las instituciones políticas de las metrópolis, por lo que allí no entienden lo que pueda ser el laicismo unido a la libertad de expresión, como tampoco distinguen un pecado de blasfemia de una posible injuria ni, por tanto, la respuesta que esta acción se merece. A una pretendida blasfemia, gentes de esa mentalidad han respondido con el asesinato y estos “soldados de Dios” han sido muy justa y oportunamente eliminados.
Pretender que un texto tan complejo, variado, heterogéneo e incluso contradictorio como el Corán puede justificar o dar pie a una acción violenta por una sura escrita en tiempo de guerra hace muchos siglos es tanto como tomar al pie de la letra los pasajes violentos de la Biblia. ¿Se extrañaría alguien que haya integristas ultraortodoxos que entiendan literalmente que “el Señor de los Ejércitos” (el "Jehová Sabaot" de 1 Samuel 1:3, Salmo 46:7 o Romanos 9:29), despojada la expresión de su exágesis teológica judeocristiana, sea una consigna de guerra?
La diferencia radica en que aunque también hay integristas cristianos o judíos, éstos viven en países desarrollados, dotados de instrumentos de convivencia en libertad, fruto de períodos históricos a veces especialmente sangrientos (que no se nos olvide que la violencia es la partera de la Historia). Sin embargo estos procesos históricos en los países musulmanes no se han dado; muchos de estos países han sido descolonizados recientemente sin que en ellos arraigaran las instituciones políticas de las metrópolis, por lo que allí no entienden lo que pueda ser el laicismo unido a la libertad de expresión, como tampoco distinguen un pecado de blasfemia de una posible injuria ni, por tanto, la respuesta que esta acción se merece. A una pretendida blasfemia, gentes de esa mentalidad han respondido con el asesinato y estos “soldados de Dios” han sido muy justa y oportunamente eliminados.
Yo defiendo la libertad de expresión, y también “soy Charlie Hebdo” en la medida en que me alineo con el Estado de Derecho frente a la barbarie… y después manifiesto que, personalmente, considero reprobable el ataque a la sensibilidad religiosa o política de cualquiera, incluso mediante la sátira que puede ser la más deplorable forma de falta de caridad; de humanidad, aunque en este caso creo que la viñeta era acertada en el contenido, no lo era en las formas, pues hay islamistas analfabetos y brutos que no serían capaces de reconocer a un mensajero de Dios y sí muy capaces incluso de su degüello, no son tampoco periodistas de los mejores aquéllos que recurren al exhibicionismo del peor gusto e innecesariamente zafio, pues, como digo, el semanario ha demostrado en muchas ocasiones mal estilo, peor gusto y una vergonzosa falta de sutileza.
En este caso ha venido a colisionar un Derecho Fundamental, como es el de la libertad de expresión, con otro, cual es el de la libertad religiosa. El primero tal vez sobrepasó los límites de la legalidad; mas el asesinato no puede ser nunca la respuesta a una vulneración de los sentimientos religiosos; pero este simple razonamiento se encuentra impregnado de la Filosofía del Derecho occidental, ajena a la Historia y sentimientos de muchos musulmanes.
En este caso ha venido a colisionar un Derecho Fundamental, como es el de la libertad de expresión, con otro, cual es el de la libertad religiosa. El primero tal vez sobrepasó los límites de la legalidad; mas el asesinato no puede ser nunca la respuesta a una vulneración de los sentimientos religiosos; pero este simple razonamiento se encuentra impregnado de la Filosofía del Derecho occidental, ajena a la Historia y sentimientos de muchos musulmanes.
Está por ver si en las sociedades musulmanas puede arraigar el desarrollo económico y el pluralismo democrático que permita el refuerzo de formas de islam alejadas de los referidos cavernícolas de la banlieue de París. No hay nada que lo haga imposible pues ya en el islam existieron (y existen) corrientes de pensamiento musulmán místicas que entienden que Dios es, ante todo, como empieza diciendo la primera línea del Libro, compasión y misericordia y que creer es, ante todo, vivir una experiencia extática de unión con el Creador, en la que se derrama, a raudales, amor hacia Él y hacia su creación en general y en particular hacia el prójimo (“próximo”) por el hecho gozoso de considerarnos amados incluso antes de existir por el Hacedor de lo visible y de lo invisible ("Amemos a Dios, porque él nos amó primero" decía San Juan de la Cruz, parafraseando el texto de Juan I, 4-19. "El nos ama y ellos le aman" repite el cuerpo islámico -Qu, 5, 54-).
¡Qué poco tiene que ver el amor en general y el amor de Dios en particular y muy especialmente con el homicidio!
¡Qué poco tiene que ver el amor en general y el amor de Dios en particular y muy especialmente con el homicidio!
Quisiera, a raíz de todo lo referido de pasada más arriba, compartir con vosotros la belleza de algunas expresiones de religiosidad musulmana, judía y cristiana, manifestadas por boca del mejor poeta que quizás haya dado nunca la lengua castellana, el místico San Juan de la Cruz. No va a ser posible explicar mucho sobre su poesía, que conozco entera y de memoria, ya que soy incapaz de comprenderla totalmente en su belleza inefable.
Decía Maimónides que entender los atributos de Dios es empezar a alejarse de Él. San Juan de la Cruz aseguraba que sus versos, que intentaban reflejar mediante el lenguaje la unión extática, no eran más que "dislates".
Decía Maimónides que entender los atributos de Dios es empezar a alejarse de Él. San Juan de la Cruz aseguraba que sus versos, que intentaban reflejar mediante el lenguaje la unión extática, no eran más que "dislates".
Es tan compleja la lírica mística musulmana como extraña es a la lírica castellana la obra de Juan de la Cruz. Y al tiempo es de tal sencillez y pureza formal que sorprende tanto como impresiona. Lo mismo podríamos decir respecto de la mística del Sefer ha-Zohar judío ("Libro del resplandor").
Vaya por delante una mera referencia de pasada a la vida del santo que estuvo una temporada en la cárcel por la incapacidad de los integristas de la época de comprender la trascendencia plástica y teológica de su obra. Fue liberado, pero fue un santo que estuvo preso. Solo su indudable piedad le libró de las sospechas de heterodoxia.
Vaya por delante una mera referencia de pasada a la vida del santo que estuvo una temporada en la cárcel por la incapacidad de los integristas de la época de comprender la trascendencia plástica y teológica de su obra. Fue liberado, pero fue un santo que estuvo preso. Solo su indudable piedad le libró de las sospechas de heterodoxia.
Más abajo compartiremos algunas de sus estrofas que son, radicalmente, una ruptura en la tradición lírica española, a la que solo se acercaron, en su tiempo, por beber de la misma fuente, Fray Luis de León (otro preso) y el pasado siglo García Lorca (otro asesinado) con sus “Sonetos de amor oscuro” que, si no son poemas “a lo divino”, sí pueden recibirse, por su densidad y perfección, como expresión de un sentimiento de sublime amor humano. Todos son hijos del particular texto bíblico “El Cantar de los cantares”, traducido magníficamente por el hebraísta Fray Luis, y constituyen un amalgama de equilibrio sutil, sensibilidad afectiva y perfección literaria que no se han dado más en los años.
Frente a la barbarie talibán la sensualidad sufí, musulmana, de Ibn al ‘Arabi con su imaginario, que explica la religión (re-ligare, ligarse, unirse otra vez) como una embriaguez del alma que arde en una llama mística del amor de Dios, tan hermosa y sencilla como el rizo de la prometida que, por sí, como poca cosa de quien tanto se ama, es suficiente para crear un vínculo, un eslabón de la cadena del amor.
“en sólo aquel cabello
que en mi cuello volar consideraste;
mirástele en mi cuello,
y en él preso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste”.
El sufismo consideraba, para explicar el amor de Dios, que somos amados simplemente porque Dios nos mira. Y Juan de la Cruz rogaba:
"véante mis ojos,
pues eres lumbre dellos
y solo para ti quiero tenellos"
y declaraba que el amor de Dios se podía sentir simplemente sabiéndose mirado por Él:
El sufismo consideraba, para explicar el amor de Dios, que somos amados simplemente porque Dios nos mira. Y Juan de la Cruz rogaba:
"véante mis ojos,
pues eres lumbre dellos
y solo para ti quiero tenellos"
y declaraba que el amor de Dios se podía sentir simplemente sabiéndose mirado por Él:
"Cuando tú me mirabas,
tu gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me adamabas,y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían."
Y esa mirada amorosa, gracia de Dios que contempla sus criaturas, la encontramos en otra estrofa suya. Es un indicio de la unidad del inefable concepto de la misericordiosa compasión divina en las tres religiones monoteístas; adivinamos el recurso de la parábola de la hermosa doncella sin ojos, de la cábala judía (Zohar 94-b) :
"ya bien puedes mirarme,
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mí dejaste."
Igualmente, podemos entender de qué forma de religión hablamos cuando escuchamos cómo Bastaami explica que “mi alma es un pájaro con cuerpo de unicidad” o declara Jayaai “Vuelo con mis alas hacia mi Amado”, representando en el imaginario lírico y teológico sufí el alma como un ave mítica llamada “shimorq” que teniendo todos los colores no tiene color y solo vuela para completarse con el Único (Al Taujid o la expresión de la unicidad divina).
tu gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me adamabas,y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían."
Y esa mirada amorosa, gracia de Dios que contempla sus criaturas, la encontramos en otra estrofa suya. Es un indicio de la unidad del inefable concepto de la misericordiosa compasión divina en las tres religiones monoteístas; adivinamos el recurso de la parábola de la hermosa doncella sin ojos, de la cábala judía (Zohar 94-b) :
"ya bien puedes mirarme,
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mí dejaste."
Igualmente, podemos entender de qué forma de religión hablamos cuando escuchamos cómo Bastaami explica que “mi alma es un pájaro con cuerpo de unicidad” o declara Jayaai “Vuelo con mis alas hacia mi Amado”, representando en el imaginario lírico y teológico sufí el alma como un ave mítica llamada “shimorq” que teniendo todos los colores no tiene color y solo vuela para completarse con el Único (Al Taujid o la expresión de la unicidad divina).
“La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado,
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha hallado”.
Nuestro Ibn Sina, también perseguido y encarcelado en sus días, intenta explicar que, desde la más profunda piedad en el fondo y la heterodoxia neoplatónica más hermosa en las formas, saber no es más que “arder en las llamas del conocimiento de Dios y ese fuego (zekr) es mero recuerdo de Él”. Distingue Avicena el fuego asociado al dolor y al castigo del fuego místico del conocimiento y la misericordia, "Zekr" es el fuego, el calor del amor.
Qaazali refería su experiencia mística como “La luz de la lámpara que arde en mi corazón” y San Juan, en unas estrofas de insuperable perfección, nos ilumina, nos habla de la Unión mística como esa misma llama, como esa unidad que se consuma en el centro del alma, pero como una herida tierna que fuera un desgarro que nos lleva a la unión con Aquél que ya no es esquivo y acepta recibirnos:
Nuestro Ibn Sina, también perseguido y encarcelado en sus días, intenta explicar que, desde la más profunda piedad en el fondo y la heterodoxia neoplatónica más hermosa en las formas, saber no es más que “arder en las llamas del conocimiento de Dios y ese fuego (zekr) es mero recuerdo de Él”. Distingue Avicena el fuego asociado al dolor y al castigo del fuego místico del conocimiento y la misericordia, "Zekr" es el fuego, el calor del amor.
Qaazali refería su experiencia mística como “La luz de la lámpara que arde en mi corazón” y San Juan, en unas estrofas de insuperable perfección, nos ilumina, nos habla de la Unión mística como esa misma llama, como esa unidad que se consuma en el centro del alma, pero como una herida tierna que fuera un desgarro que nos lleva a la unión con Aquél que ya no es esquivo y acepta recibirnos:
¡Oh llama de amor viva
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva
acaba ya si quieres,
¡rompe la tela de este dulce encuentro!sábado, 8 de noviembre de 2014
ADELA
Adela se levantó de madrugada. Tenía seca la garganta y necesitaba tomar un poco de agua. Antes de retirarse a dormir olvidó llevar su vaso a la mesita de noche.
A una hora indeterminada, al levantarse, tropezó con el edredón y vino a caer al suelo. Sus viejas articulaciones, pues tiene más de ochenta años, no le permitían ponerse en pie. Lo intentó agarrando el borde de la cama, pero no tenía suficiente fuerza y tampoco a nadie a quien llamar, pues es una anciana viuda que hasta ahora se había valido por sí misma, aunque ya había tenido dos conatos de incendio por olvidarse la comida en el fuego y hubo de ser trasladada en otra ocasión, hace seis meses, al hospital, pues había tomado doble dosis de un medicamento contra la hipertensión que le provocó un desvanecimiento en presencia de un familiar que la visitaba.
A esa hora indeterminada de la madrugada, caída en el suelo, tras pedir auxilio con la esperanza de que la oyera algún vecino, permaneció caída mucho tiempo. Semiinconsciente, en su agonía, iba arrastrándose desde el dormitorio al pasillo en que se encontraba el pulsador de emergencia para que la asistencia social supiera de su necesidad.
A oscuras, entumecida por el frío y con la mente embotada por el miedo y el tremendo golpe que recibió al caerse, fue arrastrándose por el pasillo, en busca de auxilio, en sentido contrario al lugar donde se encontraba el pulsador.
Siguió arrastrándose, por tiempo indefinido, entre estadíos de inconsciencia, desorientación al recuperarse y esfuerzos instintivos de fatiga infinita por moverse en busca de ayuda.
En la oscuridad quiso reconocer la forma del sillón de la sala de estar, porque se oída el tic-tac de un reloj de pared que se encuentra cerca. Al intentar agarrarse al brazo del mueble para incorporarse, el mismo se volcó, provocando una nueva caída de la anciana.
Siguió arrastrándose por el suelo y, sin querer, acabó pulsando el interruptor de un cable que hace de alargadera, con lo que, como si hubiera sido un milagro que ya no se podría haber esperado, se encendió una lámpara de pie.
Recuperó todas las fuerzas que le quedaban para alcanzar el pulsador que estaba en el extremo opuesto del pasillo. Intentaba ponerse a gatas, pero no tenía fuerza; de manera que, a tramos muy cortos, arrastrándose, recorrió la galería hasta el final, justo en sentido contrario.
Dos horas después de su caída, la encontró una patrulla de la Policía Local que, alertada por la Cruz Roja, pudo entrar a la casa escalando un patio interior y rompiendo la ventana del baño. La encontraron sangrando, se había orinado por el esfuerzo y había arrastrado toda su humanidad dejando un rastro a lo largo del pasillo.
Hoy está en el Hospital General. No se explica muy bien lo que le había pasado, solo llora cuando se la pregunta, movida por el miedo, la debilidad y la vejez. Torpe en sus expresiones, pues no recuerda los detalles de su accidente, con la cara amoratada, una gran herida en su ceja derecha cosida mediante puntos de sutura y un aparatoso derrame en el globo ocular del mismo sitio, se esfuerza por expresar todo su agradecimiento a los sanitarios que la cuidan.
A una hora indeterminada, al levantarse, tropezó con el edredón y vino a caer al suelo. Sus viejas articulaciones, pues tiene más de ochenta años, no le permitían ponerse en pie. Lo intentó agarrando el borde de la cama, pero no tenía suficiente fuerza y tampoco a nadie a quien llamar, pues es una anciana viuda que hasta ahora se había valido por sí misma, aunque ya había tenido dos conatos de incendio por olvidarse la comida en el fuego y hubo de ser trasladada en otra ocasión, hace seis meses, al hospital, pues había tomado doble dosis de un medicamento contra la hipertensión que le provocó un desvanecimiento en presencia de un familiar que la visitaba.
A esa hora indeterminada de la madrugada, caída en el suelo, tras pedir auxilio con la esperanza de que la oyera algún vecino, permaneció caída mucho tiempo. Semiinconsciente, en su agonía, iba arrastrándose desde el dormitorio al pasillo en que se encontraba el pulsador de emergencia para que la asistencia social supiera de su necesidad.
A oscuras, entumecida por el frío y con la mente embotada por el miedo y el tremendo golpe que recibió al caerse, fue arrastrándose por el pasillo, en busca de auxilio, en sentido contrario al lugar donde se encontraba el pulsador.
Siguió arrastrándose, por tiempo indefinido, entre estadíos de inconsciencia, desorientación al recuperarse y esfuerzos instintivos de fatiga infinita por moverse en busca de ayuda.
En la oscuridad quiso reconocer la forma del sillón de la sala de estar, porque se oída el tic-tac de un reloj de pared que se encuentra cerca. Al intentar agarrarse al brazo del mueble para incorporarse, el mismo se volcó, provocando una nueva caída de la anciana.
Siguió arrastrándose por el suelo y, sin querer, acabó pulsando el interruptor de un cable que hace de alargadera, con lo que, como si hubiera sido un milagro que ya no se podría haber esperado, se encendió una lámpara de pie.
Recuperó todas las fuerzas que le quedaban para alcanzar el pulsador que estaba en el extremo opuesto del pasillo. Intentaba ponerse a gatas, pero no tenía fuerza; de manera que, a tramos muy cortos, arrastrándose, recorrió la galería hasta el final, justo en sentido contrario.
Dos horas después de su caída, la encontró una patrulla de la Policía Local que, alertada por la Cruz Roja, pudo entrar a la casa escalando un patio interior y rompiendo la ventana del baño. La encontraron sangrando, se había orinado por el esfuerzo y había arrastrado toda su humanidad dejando un rastro a lo largo del pasillo.
Hoy está en el Hospital General. No se explica muy bien lo que le había pasado, solo llora cuando se la pregunta, movida por el miedo, la debilidad y la vejez. Torpe en sus expresiones, pues no recuerda los detalles de su accidente, con la cara amoratada, una gran herida en su ceja derecha cosida mediante puntos de sutura y un aparatoso derrame en el globo ocular del mismo sitio, se esfuerza por expresar todo su agradecimiento a los sanitarios que la cuidan.
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